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lunes, 12 de septiembre de 2011

Fanfic By: anitadistirto4 :D

¡Hola, habitantes!

Hoy os traigo un fanfic de la maravillosa habitante anitadistrito4 sobre... Sobre alguien que no sé como se llama :D
No puedo decir de que va el fanfic porque me cargo el final de él (que es realmente alucinante y me ha dejado un poco en shock XD).
¡Espero que os guste y disfrutadlo mucho!


Y aquí estoy. La verdad es que me lo esperaba, al final terminaría en los juegos del hambre, pero no de esta manera. La gente de mi distrito no me odia, o eso es lo que creía. Ahora estoy indefensa, sin ningún arma en la mano, pero eso durará poco, exactamente un minuto. No soy agresiva, ni violenta, ni siquiera me gusta la sangre, pero voy a matar a esos niños para restregarles por la cara que soy mejor que ellos y enseñarles a los del distrito 4 que me hicieron un favor al elegirme. Me lo prometo a mí misma, no arrepentimiento ni sentimientos. Estoy en la arena y tengo sed de sangre.

Los otros tributos parecen nerviosos o demasiado confiados. El chico de mi distrito es un delincuente del cual se querían librar. Pero la pregunta sigue por mi mente ¿por qué yo? No soy ni muy querida ni muy odiada.

-10 segundos

La voz del tipo del capitolio me devuelve a mi yo animal y violento. Los profesionales se quedarán cerca del agua, y ahí es donde aparezco yo. Sumergida como un cocodrilo, y cuando no queden más tributos por la zona abandonaré mi lago y saldré a la caza de los demás. Estos días rezaba por que hubiera un lago, y así es.

Piiiii. Salgo corriendo, cojo varios cuchillos y una mochila y mato a todos los que se cruzan en mi camino, cuatro en total. Corro hacia el lago y me escondo tras una roca.

La mochila contiene una pomada y algunos alimentos. Media hora después los profesionales ya se han instalado entre unos matorrales. No mucho más tarde puedo distinguir la palabra agua en una de sus conversaciones y como tres de ellos se levantan para dirigirse al lago. Silenciosamente me zambullo, con dos cuchillos en las manos y otros dos en el cinturón. Mi aguante de respiración es magnífico y cuando observo que la distancia entre los tres profesionales y yo ya es lo suficientemente corta como para verme, meto la cabeza en el agua. No muchos segundos después veo sus manos en el agua. Buceo entre las algas para no ser vista. Cojo unas pocas para camuflarme al salir y de un salto sumerjo a dos de los tres tributos en el agua y el tercero, por suerte cae al agua por el susto. Agarro a mis dos primeras presas del pelo y les coto el cuello, el tercero intenta escapar, pero le tiro una piedra a la cabeza, lo que le hace desmayarse y caer al fondo para después ahogarse.

Como un cocodrilo subo la cabeza hasta la nariz. Los otros tres profesionales buscan a sus compañeros y como moscas, caen en mi trampa. Me sumerjo y vuelvo a repetir mi perfecta estrategia, pero simplemente no tengo tanta suerte y el tercero no cae al agua por sí solo. Corro tras ella, salto y la derrumbo, me araña con sus uñas, pero yo la parto la nariz y mas tarde el cuello.

Vuelvo a mi roca, a coger mi mochila y los cuchillos. Me doy el lujo de comerme un pez, hago una hoguera para atraer a los contrincantes. Mi plan ha cambiado, no me iré de mi territorio, que ellos vengan a mi si quieren, la verdad es que me da miedo adentrarme en terreno desconocido, el bosque nunca ha sido mi sitio preferido en mi distrito. Así que esperaré a que los vigilantes ideen algo para juntarnos.

Hacia la media noche los cañones me despiertan. Ya debemos de quedar pocos.

Oigo unos ruidos. Se van haciendo cada vez más intensos. Son como si alguien estuviera corriendo, pero no es una sola persona, sino ¡dos!

El ladronzuelo de mi distrito corre como si le fuera la vida en ello, bueno ahora que lo pienso es así. Parece que me ve y me hace una seña para entrar al agua. Yo instintivamente le hago caso. Cuando veo que la chica que iba tras él se para de seco ante el agua, entiendo su plan. Cada uno la coge de un tobillo y la ahogamos. Salimos a la superficie, nos sentamos juntos. Mi yo animal desaparece.

- Venga, mátame.-me pide el ladrón.

- No puedo.

- Si, si que puedes, igual que has hecho con los profesionales

- ¿Cómo lo sabes?

- Quien si no. Venga, hazlo. Te mereces la vida que te espera, sin en cambio yo terminare como un borracho o drogadicto.

- No puedo….

- Si, si que puedes. Solo, haz que sea rápido, ¿vale?

Me coge la mano y me pone un cuchillo en ella. Ahora me viene todo a la cabeza, todo por lo que he estado luchando, mi hermana. No tendrá a nadie si muero, somos huérfanas. Cojo el cuchillo e intento hacer la espera lo más corta posible.

Pum.

He ganado los 25 juegos del hambre.


¡Que bueno, que bueno, que bueno, que bueno!


¡Besitos capitolienses!


ATT: KoypeMocking


2 comentarios:

  1. Oh. Me he quedado de piedra. Cómo le ha matado sin pensarselo?! Creia que no iba a poder, pero claro. Genial Ana has conseguido que me quede impresionada con el final. Lo único, sí que son cortitos los 25 juegos del hambre.
    Un saludo!
    - Tina

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