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sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Estáis tan emocionados como yo por este nuevo fanfic? :D

¡Hola, habitantes!

Después de estar un rato haciendo nada por twitter y Blogs, he abierto el gmail del Blog y me he encontrado, como siempre, con un millón de spam y cosas a las que no he hecho ni caso. A partir de ahora voy a tener más cuidado porque casi borro algo que me ha mandado... ¡Xaver!
¡Sí! *todo el Distrito aplaude hasta enrojecer las manos* Y es nada más y nada menos que otro fanfic suyo *siguen los aplausos hasta que a los habitantes se les caen las manos* y trata de los Juegos de un personaje al que todos tenemos mucho cariño *paran los aplausos*
¡¡¡¡JAMES!!!! *maximum euforius*
Así que, para que no apedreéis, os dejo el primer capítulo que es genial :D
Espero que os guste <3

CAPITULO 1

Cada 365 días todo tipo de sentimientos se encuentran en este país. Sensaciones de angustia, dolor, sufrimiento, ira, odio, indiferencia contrastan con la expectación, el fanatismo, la alegría. Mientras los distritos o al menos la mayoría entran en un pánico absoluto, el Capitolio inicia los festejos dando rienda suelta a la algarabía. Todo resumido en una palabra: cosecha.


Nunca entenderé del todo a Panem, ¿Cómo es posible que la gente se deleite con esto?, aunque claro, no es la primera vez que pasa. Según los libros de historia, nuestros antepasados tuvieron escenarios similares, el más grande fue aquel que se conoció como “Coliseo Romano”, sin embargo la nación y el gobierno que lo promovía cayeron en desgracia dando fin a sus propios juegos junto con otras cosas. Pero pensar en que un día caerá el Capitolio y surgirá un nuevo estado es totalmente descabellado, a menos que uno quiera acabar ejecutado en público, aunque comparándola a nuestra situación actual tal vez esa sea una manera de morir más que placentera.


Como es de costumbre todos se reúnen en la plaza principal para el gran acontecimiento: elegir a que personas se enviara a la muerte en pago a los daños causados en la guerra civil que azoló la nación hace más de setenta años. Castigados por una ofensa que no cometimos a quienes no habían nacido aun para ser ofendidos. Nuestro “coliseo romano” debe durar 100 años de acuerdo al tratado de la postguerra, para saber que no estaban bromeando el Capitolio arrasó con el treceavo distrito como demostración de su poder, el lugar ahora es un cementerio inhabitable, semejante masacre funciono de maravilla y hoy, después de tanto tiempo, nadie, pero nadie piensa siquiera en desafiar alguna ley de nuestro gobierno. Tras unos minutos los agentes de paz nos separan de nuestras familias poniéndonos en corrales como animales listos para entrar al matadero; a un lado las chicas y al otro los chicos.


-Todo saldrá bien- me dicen mis padres antes de ir con los otros, nos fundimos en un abrazo tan fuerte que siento como si fuera la última vez que voy a abrazarlos. Aparto lo mas que puedo esos pensamientos de mi mente, no los necesito en estos momentos.


-Ojala fueras como tu hermano- dice mi padre dando fin al momento emotivo –no eres más que un estorbo- Mi madre simplemente aparta la vista de mi hermano y se alejan lo cual le rompe el corazón, me acerco a él para confortarlo. Sé que llegara lejos algún día, lo presiento, aunque la mayoría de las personas piensen que él no tiene ningún futuro -Todo va a salir bien, confía en mí- le digo mientras él se restriega los ojos, señal del dolor que lleva dentro.


Nos dirigen hacia los demás chicos del distrito, me reúno con algunos de mis amigos del colegio, los recuerdos de los que tuvieron que partir a los juegos regresan a mi mente, y sobre todo, la forma en la que casi todos ellos murieron. Después de saludarlos con la cabeza levanto la vista hacia el corral de chicas para encontrarla. Tras unos minutos la diviso, esta con sus amigas intentando mantener la calma, después de un tiempo logro hacer contacto visual.


-Estas bien- gesticulo con los labios de manera disimulada -- responde ella de la misma forma, nos miramos unos segundos y luego volteo para ver a mi hermano, las lagrimas ya se fueron, sin embargo la tristeza se niega a abandonarlo. Le digo que todo saldrá bien una vez más y el simplemente baja la mirada y se aleja, hay momentos en que creo que el también siente algo por ella, pero se niega a decirlo. Las campanas del reloj anunciando que llego el momento me sacan de mis pensamientos.


El alcalde de distrito sube al estrado y nos recuerda por enésima vez el origen de todo esto, como es que antes éramos un país llamado Estados Unidos para que tras una serie de desastres quedaría en pie lo que hoy se conoce como Panem, y que luego se desataría la guerra civil o los Días Oscuros entre los distritos y el Capitolio para acabar con que los distritos perdieron la guerra y que el Capitolio arraso con el distrito 13 e instauro los juegos del hambre. Finalmente llama a la reflexión y agradece al Capitolio. Supongo que el sujeto que escribió el discurso cuando termino la guerra pensó no solo en cómo este tenía que humillar a los distritos, sino que para ello tenía que ser lo más pomposo posible.


Luego se presentan los tributos vencedores que nuestro distrito tuvo hasta el momento, ellos se encargan de preparar a los nuevos tributos para los juegos, un par de adictos a la morfina, un hombre y una mujer, intentan ponerse de pie y saludar, son los únicos ganadores que siguen vivos. En pleno acto el hombre se va de bruces contra el suelo rasgando parte del vestido de la mujer. Debemos ser el hazme reír de Panem, a lo que se solo el distrito 12 tiene un problema similar ya que su único vencedor es un ebrio empedernido, aunque comparando su situación con la nuestra no hay mucho que criticar.


Finalmente un sujeto de expresión relajada y traje marrón, su nombre es Matthew McConnell, y se encarga de buscar patrocinadores para los tributos, se acerca a las urnas que contiene los nombres de todos nosotros para seleccionar a los representantes. Algunos chicos tienen más de un papelito allí adentro, te anotas más de una vez a cambio de insumos, algunos tienen como 30 posibilidades de salir elegidos, pero yo soy el que tiene más teselas que nadie: 50 para ser exactos, mi hermano intento hacer lo mismo pero yo se lo prohibí.


Primero se elige a una de las chicas, por mucho que la situación apeste la cortesía y etiqueta no puede pasar desapercibida supongo. La busco una vez más entre las chicas del distrito y logro verla, la miro nervioso, ella sonríe para tranquilizarme. Tras unos segundos McConnell dicta el resultado.


-¡Jodi Bossworth!


Medio distrito queda en estado de shock, Jodi Bossworth tiene solamente 12 años por lo que esta es la primera vez que ingresa a la cosecha, además con su actitud se gano el amor de casi todo el distrito, canta mientras camina por las calles, siempre con una sonrisa, alegrando el día a todos, haciéndonos olvidar nuestra realidad, y ahora ella es parte de esto. Lo único que se escucha son los gritos desgarradores de su madre mientras su esposo trata de contenerla, por si fuera poco uno de los pacificadores decide apuntarle con un arma.


Que, ¿piensas dispararle para así poder continuar con este circo?


Tras unos minutos la madre de Jodi se calma un poco, aun llora pero en silencio mientras que Jodi ya está en la tarima, pálida del terror. McConnell decide continuar y mete la mano en la urna de los chicos, no puedo quitar la vista de la señora Bossworth, ¿Qué pasaría si…?, no debo mantener la calma.


Mientras saca el papel McConnell le dirige una mirada rápida a mis padres, por lo que se mi papá y él fueron amigos en el colegio, actualmente se ven muy poco debido a los viajes de McConnell, aún así el sujeto no me agrada, el también forma parte del espectáculo que nos impuso el Capitolio. Pasan otros segundos.


-Y el tributo elegido es…- tan pronto dicho eso McConnell se congela por un tiempo, empieza a ponerse pálido y regresa la mirada a mis padres, ellos sienten el mensaje que acaba de darles y el miedo se apodera de sus rostros, veo a mi hermano y él me devuelve la mirada con la misma expresión de terror. No, tu no… son las palabras que cruzan mi mente, no podría imaginármelo en los juegos, no puedo hacerlo, McConnell tartamudea un poco, se aclara la garganta, vuelve a mirar a mis padres y luego posa sus ojos en el corral de los chicos, de nuevo observa a mi hermano…


No, por favor…


Desdobla el papel de nuevo y vuelve a empezar –El tributo elegido es…- sigo viendo a mi hermano cuando noto la mirada de McConnel sobre mí. Capto el mensaje al mismo tiempo que mis labios gesticulan mi nombre junto con él.


-¡James Harrison!


¡Weeeeey! ¡Que comiencen Los Juegos!

ATT: KoypeMocking

3 comentarios:

  1. Oh,dios,me encanta! *_* Quiero más capítulos pronto,escribe genial!
    Bye! :3

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  2. Ohh no, Jodi tiene solo 12 años... como Rue... pobre... me ha encantado el capitulo :3
    Siguienteee

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  3. Fantástico, soy nuevo y he encontrado el anterior fan fic de Xaver pero donde está el capítulo dos? Solo encuentro el 1 y el 3.

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